Al finalizar la Educación Primaria, como continuación de la enseñanza obligatoria, el alumnado cursa estudios de Educación Secundaria Obligatoria (ESO.). Es una etapa que pretende consolidar los aprendizajes e iniciar a los alumnos y alumnas en otros campos del saber.
La etapa de Educación Secundaria Obligatoria tiene carácter obligatorio y gratuito y constituye junto con la Educación Primaria, la educación básica. Comprende cuatro cursos académicos, que abarcan ordinariamente de los 12 a los 16 años de edad.
La finalidad de la Educación Secundaria Obligatoria es lograr que los alumnos adquieran los elementos básicos de la cultura, en sus aspectos humanístico, artístico, científico y tecnológico; afianzar y consolidar hábitos de estudio y trabajo, prepararles para su incorporación a estudios posteriores y su inserción laboral, y formarles para el ejercicio de sus derechos y obligaciones. Con este fin, debe crear las condiciones que hagan posible una enseñanza personalizada, que tengan en cuenta las peculiaridades del alumnado y se adapten a ellas, estableciendo una adecuada diversificación de los contenidos en sus últimos años.
Se organiza según los principios de educación común y de atención a la diversidad. Para ello, y dentro de las medidas de atención a la diversidad, se contemplan las adaptaciones curriculares, los agrupamientos flexibles, los desdoblamientos de grupos, la oferta de materias optativas, programas de refuerzo y de tratamiento personalizado para el alumnado con necesidades educativas específicas.
Todas estas medidas de atención a la diversidad tienen como finalidad la consecución de los objetivos de la Educación Secundaria Obligatoria por parte de todo el alumnado, prestando especial atención a la orientación educativa y profesional del alumnado.
Al finalizar la escolarización obligatoria con el título de graduado en la ESO, es posible acceder a otros estudios, tales como los Ciclos Formativos de Grado Medio o el Bachillerato.
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